Hoy entrevistamos a Alberto Roura, un enamorado de la Tecnología polifacético.

Hoy entrevistamos a Alberto Roura, un enamorado de la Tecnología polifacético.

Alberto Roura es una persona interesante, polifacética y curiosa, que no se conforma con lo que ve. Siempre quiere ir más allá porque le encanta aprender sobre cualquier tema que pase por sus manos.

Por Elena Marcos

Amante de la buena mesa como todo buen vasco y no es generalizar, dice sonriente, del monte y de la naturaleza, ha competido en ciclismo de carretera durante su juventud con el equipo Bruesa. Sigue “echándose al monte” y compitiendo en carreras, de hecho recientemente participó en una.

Como anécdota contar que ayuda a Frank de la Jungla en su proyecto Santuario Libertad, apoyando de forma puntual con tema de dominios, web, servidor…De hecho compro los dominios (Santuario Libertad y otros) para evitar la especulación con ellos y tuvo ocasión de conocerle personalmente el año pasado. 

Alberto daba cursos de fotografía técnica y enseñaba a las personas a usar una cámara y exprimirla. Se asoció con un fotógrafo de Donosti e hicieron un calendario de desnudos para la UPV de Vitoria. Con lo recaudado los alumn@s se pagaron el viaje de fin de carrera. Y dice que fue súper divertido.
Tuvo un blog de fotografía durante mucho tiempo pero cuando ya los móviles empezaron a hacer buenas fotos y ya todo cambio, lo dejó así como los cursos.

Nuestro donostiarra aventurero no ha parado de viajar por motivos de trabajo y de placer y ha vivido por temporadas largas en diferentes ciudades. En Pamplona, donde adoptó a su gato del alma; en Madrid durante un año donde estuvo pensando que hacer con su futuro y pasándolo muy bien. En Australia donde ha estado viviendo 7 años y conoció a la que es hoy su mujer, Yaya, una Tailandesa muy especial. 

Uno de sus sueños era abrazar a los koalas y ver si las pezuñas se le clavaban al hacerlo, estar con los canguros y conocer el país. Se supone que iba a explorarlo y se quedó mucho tiempo.

Alberto Roura un camaleón digital

Ha recorrido medio mundo y destinos tan alejados como las antípodas pero en Europa tiene deberes pendientes como conocer Roma, le he dicho que tiene que hacer ese viaje ya. Es un “pecado” no hacerlo.

Enamorado de la tecnología, los ordenadores y los servidores. Es un auténtico #camaleonesdigital adaptable y flexible como un junco.

Sus comienzos

Su amor por la Tecnología se despierta desde niño por su curiosidad y se acrecienta cuando el mejor amigo de la familia que tenía servidores, le llevaba a verlos y le introdujo en el mundo Linux.

Le encanta la electrónica, de hecho hizo un módulo porque quería saber cómo está todo conectado y “cacharreando” lo pudo ver muy bien.

Al módulo de electricidad llegó por saber más de cómo están las cosas conectadas, pero su vocación es la topografía y la ingeniería civil, que es son su base académica, sin embargo pudo más su hobby, la informática y en concreto la programación.

Alberto creía que sería topógrafo pero su hobby, la programación, ganó la partida.

¿Dónde empiezas a trabajar en Australia? 

A.R. “En Australia me contrató una empresa pequeña que estaba empezando. Éramos 4 o 5 personas. Y acabamos al cabo de 7 años siendo entre todo el grupo de empresas más de 100, siendo yo el Devops Leader, viendo que todo funcionase bien.”

¿Qué es lo que más te gusta de Trentia? 

A.R. “De Trentia lo que más me gusta es el trato humano que hay y la sensación de “piña” que tienes desde el principio cuando te unes al equipo. Me siento muy arropado y a gusto”.

¿Y de tu trabajo? 

A.R. “Lo que más me gusta de mi trabajo es que siempre estoy aprendiendo. Si repito tareas una o dos semanas, me subo por las paredes. Me encanta investigar, probar y seguir en continuo aprendizaje.
Si lo que estoy haciendo lo puedo optimizar o automatizar lo hago, y si puedo mejorar algo, lo hago.

Me presiono cuando no sé algo y una aprendido me resulta sencillo y me preocupa pensar que no esté justificado mi trabajo e intento superarme y aprender más porque me preocupa de verdad”.

Sin duda alguna Alberto, sin ser consciente del todo, es “pez en el agua” viviendo fuera de su zona de confort.

Relación con Alibaba Cloud

¿Cómo se genera tu relación con Alibaba Cloud? 

A.R. “En Australia al estar en la zona Asia Pacífico estás más expuesto a estas comunidades y su información.
Alberto Roura un camaleón digitalMe llegó publicidad de Alibaba Cloud y me quedé gratamente sorprendido de que Alibaba tuviera Cloud. Puedo afirmar que Alibaba es una empresa de cracks y no solo es AliExpress. 

Observé en ese afán por curiosear que tengo, que toda la documentación estaba en chino, o chinglish, como ellos mismos le llaman, lo que viene siendo una mala traducción.”
Alberto de forma voluntaria se puso a traducir y subir a github la documentación. Y ellos al ver este gran trabajo de calidad de forma pro activa, le contactaron y le propusieron colaborar cobrando por cada artículo técnico, enseñando a usar sus productos en inglés. 

Después en 2018 le propusieron ser MVP (Most Valuable Professional) y en 2019 le invitaron a participar en la Conferencia número 1 en Cloud Computing e IA a nivel mundial. 

A.R. “Estando en China en viaje de trabajo me ocurrió algo súper curioso y es que cuando entré al edificio me reconocían, no es que fuera una estrella de rock, es que decían es Alberto, el que usa nuestros servicios los muestra y vive en Australia.

Una auténtica historia de amor 

¿Cómo conociste a Yaya, tu mujer?

Alberto Roura un camaleón digitalA.R. “La historia tiene gracia, una amiga común me dijo que tenía una amiga, Yaya, tailandesa, que tenía un ordenador que no funcionaba ( y que nunca arreglé 😉).
Cuando nos puso en contacto le dije: lo siento pero no arreglo ordenadores de Windows. Después le comenté que lo que sí podíamos hacer es quedar a dar una vuelta y tomar algo. Aceptó y cuando nos vimos en persona, la conexión fue instantánea.
En un momento dado le dije que quería volver a España y que si quería se viniera conmigo.

Me dijo que si. Yo me fui dos meses antes a España y ella se quedó cerrando en Australia temas de trabajo y pendientes y quedamos después en Tailandia.
Reconozco que el principio con el ordenador no fue nada romántico pero en Tailandia la pedida fue súper romántica con anillo de pedida y de boda, con un texto muy trabajado. Y nos casamos allí en junio.
En Tailandia el rubí es una piedra importante y mezcle en el anillo de pedida diamante y rubí.
La boda fue en plena Pandemia y nos casamos sólo con la familia de Yaya por la dificultad de viajar que había, las restricciones, ya que tenían los invitados de fuera al llegar tenían que estar en cuarentena dos semanas. Pero este año la celebraremos en Donosti con la familia y amigos.
La boda fue una ceremonia tradicional budista. Hablando en tailandés. Y yo seguía lo que me decía mi mujer. Confianza plena.”

¿Cómo te defines? ¿Eres tan aventurero o te gusta seguir una hoja de ruta?

A.R. “Soy curioso por naturaleza, polifacético y apasionado.

Me considero un animal de rutina, siempre tengo que crear mi espacio donde vaya, para generar esta rutina pero me cuesta alcanzarla. 

Cuando hay un cambio externo, me rompe los esquemas y me adapto, pero me cuesta. Lo que sí me gusta es tener ese espacio/ tiempo personal”.

Ahora mismo está leyendo “Ensayo sobre la ceguera” de Jose Saramago. Antes leía muchísimo, ahora no tanto porque está construyendo de nuevo la rutina de la lectura que había perdido. Ha leído hasta “El Principito” en esperanto. Ahí es nada.

Cuando le digo acabemos de forma tradicional, dime el título de una de tus películas favoritas, me dice contundente: 

“ La vida es bella”. Coincidimos, es una de las mías también. Como alguien es capaz en circunstancias durísimas de proporcionar alegría y dar esperanza por amor a su hijo, a su mujer antes. Preciosa y recomendable si no la habéis visto aún.

Cuando le digo un libro duda más y me dice la “Guía del autoestopista galáctico”. No lo he leído y me lo apunto.

Un placer conocerte mejor, súper Trentia Lover Alberto Roura 💕.