Nuestro Trentia Lovers de mayo es…Victor Parra, un enamorado de la música 🎶

Nuestro Trentia Lovers de mayo es… Víctor Parra

Víctor Parra nació en Zamora, tierra de extensas llanuras y campiñas cruzadas por amplias y fértiles vegas. Zamora “la de la belleza interior” como reza su campaña de esta pasada Semana Santa 2022.

Por Elena Marcos

Como decía Nietzsche: “La vida sin música sería un error”

Entre las aficiones de Víctor están los deportes al aire libre y en especial los de montaña, sobre todo con buen tiempo.

Si algo caracteriza a Víctor Parra y le ha ayudado a ser la persona que es, se trata de la música. Lleva más de veinte años tocando en bandas.

Actualmente está en la Banda Municipal de Pinto y en la Federación Regional de sociedades musicales de la Comunidad de Madrid.

¿Cuándo comienza tu afición por la música?

La música me gusta de siempre porque tiene un lenguaje universal. No concebiría un mundo sin música.

Empecé a tocar en bandas en Zamora, después en Ávila, Salamanca y ahora en Madrid.

Estudié en el conservatorio grado medio en tuba. He participado en numerosos certámenes internacionales. 

La música me ha proporcionado herramientas muy útiles para mi vida personal y profesional: Apertura, escucha alta, aprender a comunicarme bien, tratar con todo tipo de personas, entender que siempre hay una “batuta”, al igual que en una empresa hay una persona que dirige, “que marca el paso” y que coordina que todo funcione bien, pero para ello es necesario que cada componente ejecute bien su pieza, haga bien lo que tiene que hacer y se complemente con el resto.

La música ha marcado mi personalidad al tener que exponerme ante el público en un mundo donde la ejecución es tan importante, donde no hay una segunda oportunidad, donde te lo juegas todo en ese concierto, en ese certamen, no hay margen de error. Es muy exigente la música y te enseña a ser disciplinado. Puedes estar meses preparando un certamen, un concierto y sale mal. 

Otro aprendizaje importante que me proporciona es la concentración y el haber entendido que de los errores se aprende y que son humanos. 

Como llega al mundo de la Tecnología

A Víctor Parra le encanta cacharrear, tiene un servidor donde tiene sus “servicios” y las cosas que va aprendiendo. Ha montado su propio sistema de alarmas, con sensores inalámbricos y un receptor, que le avisa al móvil cuando hay movimientos, etc desarrollado todo por el con aparatos comprados en AliExpress, “en plan barato”.

¿Cuándo surge tu amor por la Tecnología?

Siendo muy pequeño en el año 1992, cuando mi padre compró el primer ordenador. Sobre todo cuando entré en contacto con los juegos de antaño, esos videojuegos tan “planos”.

La Tecnología nos abre las puertas a un mundo increíble, sin límites, donde nada es imposible, el único límite está en tu cabeza, en hasta donde llegue tu imaginación.

Al principio pensé en hacerme desarrollador de videojuegos por el hecho de crear un mundo de diversión, de entretenimiento y según fui creciendo, esa idea fue evolucionando y pasé a ver cómo expandir el mundo a través de la tecnología y a ir más allá, ya no quería limitarlo a un videojuego. 

Estudios/ experiencia en innovación 

Estudió en Salamanca primero ingeniería en sistemas, el grado medio y luego la superior.

Siempre ha sido curioso y le ha gustado aprender. De hecho entró a trabajar en el equipo de investigación de la Universidad de Salamanca en el año 2012 cuando estaba acabando la carrera superior. Allí estuvo dos años y trabajó con drones en el 2014, con bicicletas inteligentes, con geolocalización por wifi…

Allí fue donde hizo el máster en sistemas inteligentes. Y se independizó. Pero tenia muy claro que tenía que seguir creciendo. 

Su vida laboral real empieza en Madrid. Retoma la música y comienza su andadura empresarial real tras su paso por la Universidad. 

Fue creciendo a nivel personal y económico, en diferentes empresas buscando estabilidad y proyectos de valor añadido. Cambiando siempre para mejorar su calidad de vida.

Crecimiento y espíritu colaborativo

¿Pro trabajó en equipo? 

Si, soy un convencido. En una empresa o en un grupo no estás solo. Ayudar a otros cuando lo necesitan es fundamental porque mañana puedes ser tu quien necesite ayuda. Es enriquecedor trabajar en equipo y esta demostrado que es bueno ser cooperativo y colaborador. Hay que apoyarse porque juntos somos mejores.

Trentia Lover♥️

¿Qué es lo más te gusta de Trentia? 

La honestidad y la congruencia desde que haces la entrevista hasta que vives el día a día. Es difícil dar con una consultora de tecnología que te de libertad en todos lo sentidos. Sientes que estás aportando valor, a la par que la empresa apuesta por ti y te aporta.

Hay una apertura enorme y generan una auténtica confianza para hablar con quien necesitas en cada momento. Hay mucha cercanía que en empresas grandes se pierde. 

No es solamente un contrato laboral sino una relación de confianza y de calidez donde se cuida al empleado verdaderamente. Las reuniones periódicas de seguimiento hacen que crezca esa confianza que es mutua.

Trentia permite conciliar vida laboral y familiar y hay un gran respeto por la desconexión digital, ¡es alucinante!

Ahora bien hay que ser responsable como trabajador y honesto, cada persona consigo misma. Hay que aprovechar bien el tiempo, poner el foco en lo que haces con cariño y calidad. Hay que estar orgulloso de nuestro trabajo porque se hace bien.

Se agradece poder ser responsable (autodeterminación).

Hay congruencia entre lo que pone en la web y lo que se vive. Ya desde la entrevista hay verdad en lo que se cuenta, no te venden la moto, lo cual se agradece mucho.

Soy un #camaleóndigital orgulloso y satisfecho y encima al teletrabajar puedo tener a mi perra conmigo, mientras trabajo. Estando fuera de casa doce o catorce horas era imposible ¿qué más se puede pedir?

Víctor Parra sonríe, eso también le caracteriza. Ahora tiene a su perra Arya Stark (de Juego de Tronos viene el nombre, como no) a su lado. 

“Lo importante no es lo que hacemos, es cómo lo hacemos y con quienes”.

¡Gracias Victor por aportar a Trentia Talento y humanidad!