Nuestro Trentia Lovers de mes de febrero es...José Ramón Agulla Butrón

Nuestro Trentia Lovers de mes de febrero es…José Ramón Agulla Butrón

José Ramón es ingeniero y da soporte a infraestructuras.

Por Elena Marcos

Es de esas personas con las que da gusto trabajar, siempre tiene una sonrisa en los labios, es agradable y tiene una fuerte orientación de servicio que no solo muestra a sus clientes sino también a sus compañeros. 

José Ramón es “buena gente”, afable y de trato fácil. Además le gusta mucho su trabajo y se percibe en el cariño que pone en todo lo que hace.

Hoy vamos a conocerle mejor a través de esta entrevista.

¿Por qué elegiste estudiar Ingeniería Técnica en Informática de Gestión?

Principalmente porque la Informática siempre ha sido una de mis grandes aficiones.

En casa teníamos un antiguo IBM PS2. Me estoy remontando nada más ni nada menos que a 1988.  Fue mi primer ordenador y desde aquel momento tuve claro lo que quería estudiar.

Estudiaste en Cádiz, pero después obtuviste una beca Erasmus que te lleva hasta Lituania. ¿Cómo surge?

En el último año de carrera, con ganas de vivir una experiencia en el extranjero solicité una beca Erasmus y la obtuve, ¡fue una gran alegría! Tuve la oportunidad de estudiar en la universidad estatal de Lituania.

Durante aquel año aparte de la experiencia de vivir en el extranjero, también aprendí mucho sobre los diferentes procesos y metodologías de trabajo para desarrollar software.

¿Cuándo descubriste tu vocación, es decir, estoy hecho para esto? 

Con el flechazo de aquel ordenador del que os hablé más arriba. Y especialmente en la época del famoso Windows 98, ya empezaba a tener algún “trabajillo” de los pequeños comercios/empresas de mi ciudad. Y disfrutaba un montón haciéndolo.

¿La vocación de servicio influye positivamente a la hora de trabajar en tema relacionados con soporte de infraestructuras?

Por supuesto, todo influye a la hora de trabajar, ya sea para desarrollar o dar soporte. Pero especialmente cuando tratas con clientes sean externos e internos. Hay distintas sensibilidades, perspectivas, visiones, y esto hace que te enriquezcas y tengas a la vez que tener desarrollada una determinada sensibilidad, empatía para construir y avanzar.

¿Cuál es la mayor dificultad con la que te has encontrado profesionalmente?

Existen clientes que solicitan “proyectos pilotos” dentro del propio proyecto donde tienes que ir investigando y aprendiendo a base de errores, no existe procedimientos ni tampoco manuales 🙂. Es un pequeño “salto al vacío” que lleva consigo mucha adrenalina y percepción, y no deja de ser experiencia acumulada que te permite aprender de los fallos y crecer más.

¿Es difícil atender a tantos clientes internos diferentes?

Al principio siempre es difícil, pero con el paso del tiempo, al ir trabajando se van conociendo las prioridades de cada uno de ellos. Y se vuelve más sencillo.

¿Cuál crees que será la mayor revolución tecnológica en los próximos años?

Pienso que serán los ordenadores cuánticos. Las posibilidades que ofrecerán serán increíbles.

Un ordenador cuántico tiene algo diferente: cúbits (o bits cuánticos), los cuales pueden tener dos valores a la vez.

Si tenemos dos bits de información, estos pueden encontrarse de cuatro formas diferentes: 0 0, 0 1, 1 0 o 1 1, pero solo de una de ellas. No obstante, si en lugar de dos bits fueran dos cúbits el primero podría ser cero y uno al mismo tiempo y el segundo igual, esto daría lugar a las cuatro combinaciones simultáneamente: 0 0, 0 1, 1 0 y 1 1. Cada nuevo cúbit haría crecer exponencialmente la potencia del ordenador, en lugar de hacerlo linealmente, sumándose como ocurre con nuestros ordenadores clásicos. Con unos centenares de cúbits podremos alcanzar una potencia inimaginable.

¿Qué es lo que más te gusta de tu trabajo y de Trentia? 

Mi trabajo me gusta mucho porque no es monótono, cada día hago cosas distintas. Ese dinamismo y variación me encantan.

Y de Trentia el concepto de #camaleonesdigitales. Me define muy bien porque soy adaptable y me gustan los cambios y aprender cosas nuevas. También me siento alineado con sus valores, especialmente humildad y compromiso.

¿Cuéntanos un hobby o afición que no sepamos de ti?

Me encantan los videojuegos de la época de los 90 y también recopilarlos. Tengo una gran colección de consolas y juegos antiguos 

¿Por qué viniste a Madrid? 

Soy de Chiclana pero estudié en la Universidad de Cádiz (UCA)

Me vine por una oferta de trabajo.

Cuando comencé mi primer trabajo en Madrid, sinceramente no tenía claro quedarme mucho tiempo pero de eso hace ya más de 6 años.

Desde hace aproximadamente 1 año vivo aquí con mi pareja. Ella también trabaja en el sector IT.

Madrid te acaba conquistando. Ofrece una variedad de ocio y cultura que no encuentras en otras ciudades. Esto es lo más positivo de vivir aquí. Eso sí, en verano me encanta volver a mi ciudad para disfrutar de la playa y de mi familia 😀. 

Una grata entrevista donde hemos tenido la oportunidad de saber más acerca de nuestro compañero José Ramón.

Sin duda alguna, el sur tiene un acento propio y José Ramón lo representa de maravilla con esa alegría que le hace único y el cariño por las cosas bien hechas.